Las enfermedades de transmisión hídrica contribuyen de forma importante a la elevada incidencia de enfermedades en regiones en desarrollo.

El reto


Al menos 1 800 millones de personas utilizan una fuente de agua potable fecalmente contaminada.


Casi 1 000 niños mueren cada día debido a enfermedades diarreicas relacionadas con el consumo de agua contaminada y la falta de saneamiento


En 2025 la mitad de la población mundial vivirá en áreas de estrés hídrico.

En 2010, la Asamblea Nacional de las Naciones Unidas explícitamente reconoció el derecho humano al agua y saneamiento. Todo el mundo tiene derecho al agua en cantidad suficiente, de forma continua, segura, aceptable, físicamente accesible y asequible para uso personal y doméstico.

Una mejor calidad de vida

Las tecnologías de bajo coste para la purificación de agua potable tienen la capacidad de mejorar la salud de las comunidades que habitualmente consumen agua no tratada y por tanto mejora su calidad de vida. Esto se evidencia a través de la reducción en la incidencia de enfermedades, del absentismo escolar y laboral y de la mejora de la vida en familia. Así como también hay una reducción del estrés sobre las mujeres y niñas (normalmente responsables de la recogida y la provisión de agua potable a nivel doméstico).

SAFEWATER es un centro transdisciplinar ubicado en el Ulster con colaboraciones en Brasil, Colombia y Méjico, con un claro enfoque sobre las tecnologías del agua de bajo coste para proporcionar agua potable limpia y segura a las comunidades en desarrollo.